Pepita Embil Echániz

Soprano guipuzcoana nacida en Guetaria en 1918 y fallecida en Méjico D.F. en 1994.

Adquirió sus primeros conocimientos musicales de la mano de su padre que era profesor de piano y órgano. Posteriormente ingresó en el Conservatorio de San Sebastián donde fue alumna de canto de Gabriel Olaizaola. Formó parte del Orfeón Donostiarra, donde desde un principio cantó partes de solista, y del Coro Eusko Abesbatza y Eresoinka fundado por Gabriel Olaizaola. Posteriormente se trasladó a París para perfeccionar sus estudios de canto con Madame Babaya.

Tras la guerra civil se trasladó a Madrid atraída por la formación de nuevas compañías de zarzuela. Debutó en el Liceo de Barcelona con el rol de Plácida. En 1940 cantó Sor Navarra de Federico Moreno Torroba en Pamplona junto al que fue su marido, Plácido Domingo Ferrer, y poco después Black el payaso y Don Manolito ambas compuestas por Pablo Sorozabal, Loza lozana, La canción del Ebro, Tiene razón Don Sebastián de Guerrero, En el balcón de palacio de Romo, La niña de la flor de Rosillo, Leonardo el joven de Torregrosa entre otras.

Entre 1940 y 1945 fue primera soprano de la Compañía Lírica del teatro Calderón que en 1943 pasó a llamarse Compañía de Pepita Embil y Antonio Medio con la que estrenó Loza lozana, En el balcón de Palacio y Tiene razón don Sebastián.

A pesar de las ofertas que recibió para cantar ópera, Pepita Embil dedicó su vida a la zarzuela. En 1946 junto a su marido, sus hijos Mª Pepa y Plácido, y la compañía lírica de Moreno Torroba emprendió una gira por Puerto Rico, Cuba, Venezuela y Méjico que duraría dos años. El éxito cosechado les llevó a fijar su residencia en Méjico donde formaron su propia compañía con la que recorrieron toda Latinoamérica y algunas ciudades de Estados Unidos. En 1948 fundó su propia compañía en el Abreu.

Pepita Embil recibió el título de “Reina de la zarzuela” en Méjico. En 1966 regresó junto a su marido temporalmente a España para hacer una gira con la compañía de José de Luna.

La última vez que apareció en un escenario fue en 1974 en el Liceo de Barcelona cantando Doña Francisquita donde Pepita interpretó el papel de Aurora Beltrán y su marido el de Don Matías, dirigidos por su hijo Plácido.

Al final de su vida dirigió en la televisión mejicana el programa Antología de la zarzuela.

Entre las numerosas grabaciones que realizó cabe destacar: Black el payaso, arias de Madame Butterfly de Puccini, Val Tabarín, la zarzuela El anillo de hierro de Marqués y las operetas Eva y La viuda alegre de Lehar. Fuente:

Santuario de Loyola

En Loiola no solamente podrás visitar su lugar de origen sino también conocer las circunstancias de su azarosa vida.

Te sorprenderá encontrar el Santuario en mitad del Valle de Urola, rodeado de montañas y en un entorno idílico. El conjunto del Santuario, muestra del barroco arquitectónico, está edificado en torno a la Casa Torre medieval en la que Íñigo de Loyola nació en 1491.

La conocida como “Casa Natal” trasladará tu imaginación a la época feudal a través del linaje del Santo, el de la familia de Oñaz y Loyola, que se conoce desde el siglo XIII. Sus muros de casi dos metros de espesor, troneras, e incluso bombardas antiguas te harán sentir que accedes a una fortaleza medieval, como de hecho era el edificio originalmente.

El centro del Santuario está ocupado por la Basílica, que data de 1738, con su majestuosa cúpula, precedida por un amplio pórtico decorado en estilo churrigueresco. Una vez dentro, en su altar mayor podrás ver la estatua de plata de San Ignacio, donada por la Real Compañía Guipuzcoana de Caracas, una entidad de comercio naval con América clave en la historia de Gipuzkoa.

Loyola es uno de los lugares más destacados de Euskadi, tanto desde el punto de vista histórico como por sus tradiciones y también por el entorno natural en que se encuentra. Ven y siente su espiritualidad, que puedes completar realizando la llamada “Ruta de los tres templos”, visitando también los cercanos santuarios de Arantzazu y La Antigua (Zumárraga).

José Mª Isidro Luis Antonio Belausteguigoitia Landaluce – ‘Belauste’

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Fuente Wikipedia>> José María Isidro Luis Antonio Belausteguigoitia Landaluce (Bilbao3 de septiembre de 1889 – México, D. F.4 de septiembre de 1964), conocido como Belauste, fue un futbolista internacional español. Jugó de mediocentro y su primer y único equipo fue el Athletic Club.

Belauste, fue, junto con Pichichi, la gran estrella del Athletic Club de las décadas de 1910 y principios de 1920. Fue el líder de aquella generación. Por otro lado participó en la mítica selección española que obtuvo la medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920 y fue uno de los 11 jugadores que disputaron el primer partido de la selección española. El gol que marcó en aquel torneo le convirtió en un mito y forjó la leyenda de la Furia Roja o Furia Española.

Desarrolló toda su carrera futbolística en el Athletic Club, equipo en el que ingresó entre 1904 y 1906 (la fecha varía según la fuente). Junto con Pichichi, fue la gran referencia en del club vasco de principios del siglo XX. Con el Athletic conquistó seis campeonatos de Copa del Rey, en una época en que aún no se disputaba la Liga y la Copa era el único título a nivel nacional. También logró 3 Campeonatos del Norte y 2 Campeonatos de Vizcaya. Se retiró definitivamente en 1924.

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Durante los cerca de 20 años que jugó en el Athletic, aunque con alguna intermitencia llegó a disputar más de 100 partidos. Esta es una cifra importante, dado que en aquella época se disputaban pocos partidos al año.

El juego de Belauste estaba basado en su impresionante poderío físico. Medía 1’93 m de altura y pesaba 95 kg. Era un atleta que además de fútbol practicó el lanzamiento de palanca (un deporte rural vasco), el montañismo y el tenis. Solía jugar de medio centro, pero solía sumarse en ocasiones al ataque y jugaba de delantero aprovechándose de su físico para el juego aéreo.

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Al margen de sus éxitos con el Athletic destaca su participación en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920 en el que logró la medalla de plata con la selección española.

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Un año antes de su muerte, recibió la insignia de oro y brillantes de su club de toda la vida, el Athletic. También fue distinguido con la Medalla al Mérito de la Real Federación Española de Fútbol.

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Casilda Iturrizar

Doña Casilda Iturrizar, viuda de Epalza

Monumento de Bilbao

Casilda Margarita de Iturrizar y Urquijo, también conocida como Viuda de Epalza. Bilbao 1818- 22 de febrero de 1900. Benefactora bilbaína.

Se casó en 1859 con D. Tomás José Joaquín de Epalza y Zubaran, hombre de negocios. Don Tomás fue uno de los fundadores del Banco de Bilbao, junto con sus primos Don Pablo de Epalza Lecanda y Don Domingo de Epalza Larraondo. Hizo una gran fortuna, destacando en la vida económica de la Villa y siendo una persona prominente en lo social. El matrimonio no tuvo hijos. Tras la muerte de su esposo, doña Casilda comenzó un periodo de colaboración con los más desfavorecidos de la villa.

Así, financió la construcción de las escuelas del Tívoli, luego llamadas en su honor “Viuda de Epalza”, colaboró con la Sociedad Coral de Bilbao, creó unas becas para los alumnos aventajados de las escuelas públicas de la ciudad. También ayudó a los Claretianos del barrio de San Francisco, las Siervas de Jesús de La Naja y los Agustinos de Portugalete y, a su muerte, dejó importantes sumas de dinero para la Casa de Misericordia y el Hospital Civil.

Murió en su residencia, ubicada en la calle que lleva su nombre, Viuda de Epalza, en cuya fachada existe una placa conmemorativa.

En el parque de Doña Casilda, en Bilbao, hay un monumento que la recuerda: se trata de un busto sobre pedestal en el que se representa de forma alegórica, su vida de caridad. En relieve se aprecia también el rostro de su esposo Don Tomás de Epalza. Es obra del escultor Agustín Querol.


Curiosidades

Tomás Epalza, marido de Doña Casilda

Excluyendo las advocaciones marianas, es el único personaje que tiene dos localizaciones a su nombre en la ciudad de Bilbao: La calle Viuda de Epalza, donde residió, y el parque Casilda Iturrizar. – De Wikipedia, la enciclopedia libre